Carrasquito


Con esta denominación se conoce a dos zonas relativamente próximas de Montevideo. Una,  cercana a 8 de Octubre y Batlle y Ordóñez, y otra, que es la que aquí se analiza, que forma parte del barrio Jacinto Vera. Se ubica al final del primer tramo de Br. Artigas, junto al diapasón que homenajea a Luis Batlle


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Hasta mediados de la década de 1930, esta zona estaba apenas urbanizada. Existía alguna casa quinta, alguna planta industrial, pero el resto lo constituían terrenos baldíos alguno de ellos utilizado como campo deportivo.


Estas dos tomas aéreas de 1926, muestran el final del trazado de Br. Artigas, que llegaba solamente hasta la calle Pagola.
En la siguiente, la zona donde se construyó este conjunto habitacional, en terrenos absolutamente despoblados. La mayoría de las calles ostentan nombres diferentes de los actuales, pero las que los conservaron, Colorado, Pedernal, Caraguatay, son buena referencia.



Plano de la zona antes de comenzar las obras.

Probablemente  porque los terrenos le pertenecían, el Ejército uruguayo, decidió construir en ellos, 400 viviendas destinadas a su personal jerárquico.
La firma adjudicataria de las obras resultó Bello y Reborati.

Según investigaciones publicadas en el libro de  Boronat-Risso, los permisos de construcción comenzaron a tramitarse en 1934. Todo hace suponer que más allá de tropiezos burocráticos, el inicio de las obras no se haría esperar.
Es por todos conocido, que los aumentos de los costos que produjo la inminente II Guerra Mundial, junto al escaso margen de utilidad que los constructores normalmente cargaban a sus obras,  fueron los factores que les impidieron terminar el conjunto forzándolos la quiebra.

Este proyecto, el más importante núcleo habitacional realizado en el país hasta la época, muestra no solamente el prestigio ganado por la firma en poco más de una docena de años, sino también marca la adaptación del  estilo de sus proyectos al cambiante gusto del público.

Lo que se puede ver hoy del proyecto son unas 80 casas, algunas con dos unidades habitacionales, que constituyen un núcleo armónico. Todas ellas de concepción racionalista, algunas con toques náuticos y otras con algo de art decó.

A la fecha, las casas han sufrido reformas o por lo menos han sido pintadas y el conjunto ha perdido unidad. Hay que hacer un esfuerzo grande para comprender  lo que este conjunto habitacional significaba 80 años atrás, construido casi en medio de la nada y con un estilo de líneas puras y modernas. Mucho más cuando se considera que el proyecto era cuatro veces más grande de lo que en definitiva se construyó.
Parece absurdo que obra semejante haya quedado relegada al olvido, sin que nadie la recuerde ni la nombre. 



No hay aquí nada del estilo florentino que los constructores usaban diez años antes, líneas sencillas, todos los revoques exteriores en imitación (con mica). Pese a eso, no se ven dos casas exactamente  iguales.

Sobre Br. Artigas, especialmente las que hacen esquina, se desarrollaron las casas más amplias. Las más pequeñas y de una sola planta en las calles laterales. Todas trasuntan calidad y comodidad. 


Al no jugar el problema de la falta de espacio, los anbientes son de dimensiones mucho mayores, ´permitiendo también aberturas más grandes, pasando las casas a tener normalmente tres fachadas, con lo que se multiplica la entrada de aire y luz.

Si bien afortunadamente la mayoría están bien mantenidas, también se encuentran las de propietarios que decidieron singularizarlas con radicales reformas en las fachadas o revestimientos que en general suelen agregar poco.  

Se ven un par de casas firmadas solamente Alberto J. Reborati, e incluso una de Reborati hijo, ya recibido de Arquitecto. 
También hay otras firmadas por otros constructores que acompañan el estilo de las levantadas por Bello y Reborati, estilo que por otra parte seguiría en uso en las construcciones montevideanas por los siguientes 25 años.
El letrero de la empresa ubicado en las fachadas es de líneas más estilizadas que el clasicamente usado en otras partes de la ciudad.



Desafortunadamente para esta zona, el desarrollo de la ciudad se desplazó rápidamente al este. Casas de características similares a éstas pasaron a construirse en el barrio de Malvín, en dirección a  Carrasco, dejando a nuestro Carrasquito en segundo plano.
Tal vez el centro comercial  recientemente construido en las cercanías, reavive la atención de los montevideanos en esta parte de la ciudad.





Por las ya referidas características generales  de las casas nucleadas en esta zona, los comentarios y fotografías, no serán tan abundantes como las descriptas en otras partes de la ciudad.
Esto no significa que las casas de Carrasquito ostenten  parámetros de calidad inferiores a los que a hicieron famosa a la constructora.

Fotos: Minnie, Pérez Noble